lunes 21 de julio de 2008
Proemio de los cíclopes...
Pudiera ser esta la poesía que le falte a mi contraluz.
Digamos que la robaría para usted, diosa de los querubes,
néctar corpóreo de la similitud y los buenos modales.
Sepa que adormecen las ideas
y que para la ocasión pediré prestado un pedazo de febrero
para llevarla en brazos y reposar feliz.
Pudiera ser esta la poesía de las luces.
Digamos que fulgura ante tanta exquisitez,
ápice redondo de la censura,
ápice desordenado que teje mis impulsos
y hace de su regazo el mejor de los roces.
Pudiera ser esta la primera de las poesías.
Digamos que la he logrado para usted, ama del éter,
sueño condescendiente del espacio y la duda.
Pudiera ser esta la poesía,
en la que usted, aroma, protagoniza.
Proemio de los cíclopes
Hay una fosa a la medida
que tiene mis iniciales y mi fecha de nacimiento.
Dentro, hay un cíclope de manos grandes que me mira quieto
con el recelo de sus costillas.
Esta foto tiene el raro de mis polvos,
no remedia la fisiología de un cumpleaños
que dio como resultado la media tarde en los ochenta.
Será que vemos uniforme y nos traiciona el cerebro,
o el de la fosa está de espaldas y yo pestaño sin compás.
El fotógrafo no tiene nombre, es nuevo su arnés.
E.P.D que pretende caligrafiar mis muñecas,
aunque las mortuorias ondeen con mis apellidos
y mamá sea la misma del parnaso.
Punaman´s Rock
Eran las mismas diez,
alegre Punaman´s Rock con las sentinas de su presencia
enturbiando el agua y pulverizando los insectos.
Hay memorias que derivan mis recuerdos
entre los perfiles de un salario .
Acertijos del pasado que se arropan con el violeta
como cáncer de espalda sobre un tablón.
Todos huyen del patio de las estrellas,
a las mismas diez,
danzando sobre su miasma y aplaudiendo las vocales que irradian sobre el camino.
....
viernes 23 de noviembre de 2007
Poemario "Rowliq no está tan lejos"
Concubina
Ya debe entrar el sol
en tu rejilla de lloriqueos,
Pánico que resbala sobre tu duda
del mañana compartido,
te resume, te adormece.
Átese un nombre a tu cintura
y no respondo a tus grafitos,
como los aros colgantes del misterio
que nos convidan al pecado.
Concubina de brillos,
rostro transparente del azogue y el frío;
que no hay comillas sobrias que te encierren –entierren-
Desafiando retos de inciensos y licores,
sudando, temblando, pensando
-brillando-
Ya es mañana, y no te extraño.
Rowliq no está tan lejos
Aún sangran las bestias por las gravas,
pero en verdad, Rowliq no está tan lejos.
Para los morfos que caminan sin discutir
queda savia, no tan cara, no tan sucia.
Es una buena hora,
veo a los cobardes envasando combates
para irse a dormir en paz.
Tuve curiosidad por las medallas
y su peso me hizo olvidar los encuentros con Yuseff,
los colores del humo y la tos.
Extraño las veladas y el cinódromo,
pero quiero llegar, abrazar las piedras,
que añejan el camino y no hacen ruido.
Iremos de la mano y sin marchar,
al compás del cierzo y los oprobios.
Cuando se acabe el camino tejido por los últimos,
podremos contar los cuerpos.
A lo lejos, un bulto, pero en verdad no tan lejos.
Alabanza de la primera creación
“¡Dichosa tú por haber creído que han de cumplirse las cosas que el Señor te ha dicho!”
(LC.1,39-45)
Camino a las yerbas secas,
movíase un cirio en manos de María
y la marca de n.e. en sus sayas.
Era mujer de fe, según Zacarías.
El monte adornó un lecho
de pámpano y herrumbre.
Todo sería bendición,
todo al asomar y gemir.
Quebró el azul y se acercó el rebaño.
Al rato, aún no llegaban suplentes,
solo sordos para dirigir ordalías,
citas, pobres y clavos.
Colón llegó por nuestro patio
Al tiempo de poner los manteles,
botar las cucarachas y sonreír a las visitas,
Rodrigo gritaba: ¡Tieeerraaa!
Mi padre socorría al perro y dudaba que los indios
llegaran temprano.
El trío de barcos no dejaba sombras.
Uno más para la progenie,
uno más, barato y andaluz.
-Son tus piernas como el cimborrio-
Y ese fue el último día de cena y verso,
cuando Colón llegó por nuestro patio,
bien vestido, pero sin muchas ganas.
Factótum
Nosotros los apócrifos
merecemos no dejar rastros en lo estrecho.
Tarde en que se agregue un nuevo salmo
y una firma complaciente a la vejez.
Nosotros, los no callados,
no tendríamos juicio para caminar serenos,
solo tildes, madrugadas y razón.
Queremos también los espejos y las dudas
para con ellos formar un país de bienaventurados.
Nosotros, los que alabamos caridad y misericordia
terminamos ahora,
pero volveremos cuando la juerga y las raíces
a beber cercanía y orinar en paz.
Exordio a lo que vale un retrato
Fue hora de sentarse a la sombra
a ver como pasan los retratos entre las piernas.
Retratos nada finos ni conocidos,
en diáspora como viejos recuerdos de campo.
A la sombra no hay velas ni colores vivos
porque los cantos se cobran y duelen.
En unos de esos retratos jugábamos a los adornos
y tus pinturas de rostro te hacían un crisantemo
de los vendidos en una fiesta de pueblo.
Fue hora de sentarse a la sombra
y contar descubrimientos del milenio,
hacer muérdagos con la historia y el brillo
y simular la sonrisa sin destellos.
El sol casi nos alcanza.
-Sonríe-.
1.80 x 80
Estoy preparado para ver morir a tu gato
y tejer una travesura a tus espaldas.
Amaría el estertor de tus bestias y amigos,
pero te verías mejor tendido.
Nos vemos al otro lado.
Tu amigo,
Luci.
Faroleros
Cuando todo se detenga y vuelvan las luces
esperarán al moribundo de Chapultepec.
Dicen que viene de flores y birijos
a fumar y bendecir.
La tarde quiere aguas
y las vírgenes desafinan sus cojines
con tonadas callejeras.
Usted y yo no tenemos tiempo,
nos han encargado las luminarias y las togas,
pero lloverá y ojalá no tengamos que ver,
porque ya se acerca junio
y con él los apellidos.
Volante con negra en medio
La lluvia apagó la hoguera
donde pactaron la tranquilidad del día.
Era tarde del veintitrés de abril,
jornada de moscas y volantes.
Entre el humo gris y el magnesio
rióse una negra de batey – en el mismo medio-
sin saber de los letreros en gotas
que fijaban un precio a la testarudez.
Con un cerebro, y más a la izquierda,
yo tuviera un sueldo
y ella una espalda.
Eraser 4B
El mantel de mamá es nuevo,
sin embargo, ya está lleno de borrones.
En una esquina la candileja
Y en las otras, montañas de tabaquillos de gomas
con firmas de versos
ajenos a la insurrección y al milagro.
Mamá no pelea porque fue barato
y los milagros no existen.
Hojas para mañana después de la sombra
“Lo que hoy es luz…”
Varela
Te recuerdo cuando La Década
y las firmas en los muros de La Habana.
Los martes jugabas a las palomas
y caías rendido a mi lado,
a la par de las hojas y sombras
como un vals de los caminos
que no esperan el después.
Te recuerdo ebrio y brillante
luego del moho y las criaturas
yo descalzaba el delirio con mi tos
haciendo un bulto de hojas secas para ti
pero tu cabeza era más grande que el sol de estos días
y yo no llegaba más lejos
que el hedor y las costumbres.
Los días quince te veía conmigo
como se ven los verticales desde un cuerpo sin ojos,
elegante y sin fósforos.
Mendigo II
Ellos,
los del otro lado de la acera,
hablan de mí sin esconderse.
Yo no me acerco a las fotografías
por miedo al magnesio y a la oscuridad.
Llevo un latón de angustias y un perro
como una eterna pesadilla sin habitación,
sé lo que me toca en este mundo de puertas,
sin cuadros míos en la pared:
un apodo y unas moscas amigas que no hacen bien.
Ellos,
los del otro lado de la acera,
interrogan y se limpian.
Yo no toco las flores blancas ni los platos.
Soy un buki de la era de los plásticos
sin entrada para letras de estación.
A los pies un puñado de nombres propios,
con rocío y orfandad.
Ellos son más altos,
y yo no huelo bien.
Fundación
A esta vieja fundación
sin candiles ni repellos
han llegado los próceres cabizbajos.
Del otro lado me mira un pez y tiemblo.
Solo Olga recuerda las torres
y los festejos de tu nacimiento.
Tengo un brazo de hierro para cuando regrese la luna,
mirarte de nuevo y bostezar.
Tres, a las tres
No ve más que el dolor.
Sueños sin cumplir a las tres.
Tres, a las tres.
Tiene tanto miedo a que entren
y habla sin saber por qué.
Hace una cruz y se mece a los espacios.
Trae una primavera en sus manos
exactamente a las tres,
Tres, a las tres.
Poemario "A contraluz"...
A contraluz
Para ver aquella vuelta del hombre
sin magia sobre su clavícula,
al galope sobre perros de vidrio
y señales de humo blanco,
riamos y apaguemos esa luz.
El hombre se vería como dos,
discontinuo frente al dibujante que lo enfrenta,
ciego del negro y las pestañas.
El vidrio, como pelos sin rastro
enmarcado en la lucha de siete líneas
que hacen de la oscuridad una gama
limpia de apuntes y grietas.
Imposible seria ver los perros
siendo un domingo, soleado y triste.
Calle 12
El día que logre un patio tierno
será cuando no haya negros en la Calle 12
y a los tíos se les borren “las sienes”.
No hay más camino,
los matones de Brauss no aconsejan se ríen
porque les coge tarde para la trova.
Desde entonces siento cosas en mi ombligo,
cruces de gas y plomo que embobecen
a la par de los amiantos.
Pocas las gracias que se escurren
en esta calleja preñada de maldad
y se encogen y te dicen y te escupen
y te firman como Brauss el de Calle 12.
Las oraciones se recuestan al dorso
y expresan un frío sin latones
Yo quisiera un patio tierno,
lejos de negros y tíos.
Ácanas pulidas parecen
“A Jane, por tener un abuelo andaluz”
Humo y madera,
¿dónde yacen los cantos de la comunión?
Vienen de cuatro, con zapatos españoles
a desconocer metáforas en la isla.
El misterio busca mi entrepierna,
chasquea con la alerta de lo ajeno,
desnudo derecho,
almas pútridas,
frescas,
ácanas pulidas parecen.
De noche todo es cruel,
creeré que todas las bandas son cuartetos
y torean con paños rojos.
Garganta y zapateo tirados a lo minúsculo.
Y yo sediento,
con un corazón afrocubano,
antifonal,
y partido por la mitad.
Pippen giró la Tierra un minuto
Yo estuve a su lado,
al compás de los inventos del segador.
Miraba mis humos con el mismo celo de las fábulas.
Tengo llagas en los apellidos,
llagas de soñar con aceite y sus válvulas.
Le pareció una vivencia
la jornada de ver a Creta sobre Ílias.
En mi papel,
un ISBN endecasílabo
registrando la hora y el día
en que Pippen
giró la Tierra un minuto.
Poema cursi para salas de Chat
- Psst, ¿estás?
- Hey, llegando de forrar mis botones.
La calle mala y los insectos al revés.
Ambos sudamos una fila
para cambiar dientes de perlas,
labios de rosa y ojos de azabache
por címbalos, cirios y cíclopes.
Ya no quedan muchos.
¿oyeron bien, los de Casa?
No quedan miopes en el sur
Veníamos de rojo con el sur a las espaldas,
nada en nuestras bolsas,
todas nuestras balas.
Al cruzar de páginas, ni un solo miope.
Perdimos mucho tiempo dilatando pupilas.
Que sea este el último poema a Ítaca
“A Terga y Báez, por tener que ver”
Esta ciudad teje una sobrevida,
muda de compases y bastiones.
Pero ya han entrado muchos barcos
a recoger los clavos del premio.
Desde ahora se hará teatro
y se le bajará el sueldo a los marinos
que se creyeron poetas.
Te declaro libre Ítaca, de versos.
Historia de los que no llegaron
Se pueden ver los otros en la portada,
en la época de zunzunes y pétalos doblados.
En la acera hay una flor, rojinegra,
en combinación con las cintas mortuorias
dedicadas a los vendedores
que no firmaron a tiempo.
Día feliz según Steven Piard
Sendero puro y estrecho
risas sobre el muro de la izquierda
alivia y se mece
define
la simpatía de la jornada.
Atrás se desploma un concepto
de una insólita paradoja.
Ausente el caporal,
estrellas,
nimbos,
campanas que anuncian un día feliz.
Libros cortan piernas y dibujo
Caras nacen,
colores se ensillan a la par de las sílabas.
Éstos pinceles que dan vivas a la mierda
y esos libros ácidos que no ganan tiempo
son las trabas de mi eclipse.
Soy un vago de manías
que comercia sus retratos a bajo precio,
destinado a un puñado de hojas filosas.
Libros cortan piernas.
Caras crecen.
Olas definen un dibujo.
Palabras muertas a Jacob
Bienvenido seas, Jacob
a la memoria vulnerable de la exclusividad.
Te debemos par de páginas
y no contamos con el jarrón para tus monedas.
Pero ya sabes,
a merced del último que llega,
pagas el vidrio y las repisas.
Así es el ronda junto a los horizontales
y eso que ya no somos bípedos.
Musa y farola
Te descubro en la voz siguiente,
agazapada en tu rincón de parque.
Consuelos caen desde una farola mustia,
que no deja ver tu retrato.
Rodillas tocan cabezas, yo a siniestras
haciendo conversar mis dedos con tu espalda,
desmintiendo a los menguados y a los que embullan.
Te niego el beso en el murmullo que te envuelve.
Pies que no dejan conducirse,
destino que no hace otra noche de parques
y cuerpo que quiere volver
a encuadrarse en un retrato.
lunes 20 de agosto de 2007
Palestinos en la Habana
...les deseamos un feliz viaje a todos, esperamos que nuestro nombre quede grabado en lo más alto como siempre se nos ha caracterizado...
Así culminó lo que sería el discurso menos conmovedor de nuestra historia holguinero-universitaria, pocas lágrimas y besos, nada de fotos y recuerdos y la esperanza de que al otro lado del mundo encontrásemos la tilde a nuestro nombre. Partimos 28 indígenas hacia el futuro buscando la realidad y el mejoramiento espiritual, fuimos cambiando nagües por consottes, plumas por pilas, pilas por baterías, cutaras por chanclas, pesos machos por morrocotas. Ya no pellejos sino epitelios, ya no “Oh, baby, yea”, sino “Joder tío”, ya no microcampus sino Intranet. Todos sin perder el mejor sentido del sacrificio, sujetos a la convicción de haber combatido 4 largos años a capa y espada, de trigolines y picadillo PV, de hambre y gaseados, de caminatas y Moliendas. Éramos espíritus bautizados en aires acondicionados móviles, frente a un cartel chino que simulaba un “feliz viaje”, en los bolsillos fotos viejas de vírgenes y novias, en los estómagos poco menos de bocadillos fríos. Nadie hablaba ni cantaba, nudos en las gargantas eran los únicos culpables de tanta tranquilidad.
A mitad, el 92 por ciento de nosotros tocó “tierra fértil” por segunda vez. Un oscuro restaurante para viajeros bastó para plantar las primeras historias y no por contadas las mejores, de un puñado de seres que formaron una tirilla conocida como: Palestinos en la Habana.
Capítulo I “Amores perros: la película”
Las 6 de la tarde, la Yutong Bus hacía escala en Jatibonico para un merecido merendeo, la masa evacuó rápidamente las capacidades del lugar y salieron a relucir los primeros chistes:
- Caballo, ¿falta mucho palabana?
- ¿Qué mierda es eso de caballo? Suelta eso brother, que esto ya es otro mundo, aquí te tiran piedras por hablar cantando.
- ¿Alguien tiene un cubalsi que me preste paechar los fongos de la jama?
Al fondo, un coro de tres viejas con coloretes: “A la una, alas dos, y a las tres: Son de la loma, cantan en el llano, son de la loma...”
La cámara giró a 270 y enfocó a cuatro “caballos” devorando unas cazuelas de comida oriental. Eran los señores Yuniel, Yubismel, Yurisbel, Yoenis y veinticinco perros callejeros vestidos de traje y corbata. Llovieron fotos y videos sobre aquel sucio portal, engalanado por distintas razas como púders, satos, chinos, pequineses y ambientado con una que otra pelea canina.
A la hora de partir, una caravana lagrimosa de perros nos siguió un kilómetro.
Capítulo II Matanzas´s Bugs
La próxima escala se la robó el último “conejito” de Matanzas. Había tanta hambre como frío. Érase un baño húmedo con un clandestino como portero, inusitado para la profesión de sólo unas “Buenas Noches” o un “Hasta luego”. Hubo quien por poco “descarga” sobre un bedel, otros se sorprendieron por el precio.
- Aquí hasta mear es más caro compay.
Una cafetería graciosa nos aguardaba, los de más hambruna eran los primeros. Mr. Elian quiso probar su cultura con la dependiente y le salió mal:
- Si está fría no te la comas y ya chico- gritó una negra cansada de 24 horas de venta de pizzas “conejeras” caaaaaaaras cantidad.
Al compás de una leve llovizna occidental, un estómago natal de Mayarí, bajaba en cuestiones de segundos, par de bolsas de yogurt de soya. Al rato, en un estanquillo un newspaper reflejaba en portada (con foto incluida): “Yutong inaugura servicio de merienda en bolsa, orientales con la primicia”.
9:30 de la noche, hacíamos camino.
Capítulo III Guelcom tu cujai
Situada entre el campo y la candonga, la CUJAE, es un centro referencial universitario, con más de 2,5 Km. cuadrados de construcciones y áreas antiquísimas. En lo más lóbrego de sus cuadrantes, desembarcaron las 28 carabelas de Colón alrededor de las 10:00 de la noche, al poner un pie en tierra, se alzó un suspiro de encanto que abrió ventanas y soltó risas:
- Eta ej la escuela majermosa que ojo humano hayan visto…
- Vite eso compa y que grande ta to esto.
Fue la primera vez que comíamos doble en “tierra extranjera”. Hacía mucha falta la merienda del recibimiento y conocimos que, con el picadillo de PV y unas pocas papas, también se pueden hacer buenos bocaditos. (Primera vez en años de university que tomábamos yogurt natural).
Como un puñado de turistas con sombreros, fuimos tratados. Apenas la mitad consiguió una cama luego de dos horas luchando contra una impresora que se hacía la bruta frente a nuestras fichas técnicas. Ya recostados, se escuchaban los cantos líricos y se dibujaban las nubecitas del recuerdo del tesoro dejado allá: (“Ay, Yaimara, que menos te echo”, “Yuli, te amo coño”, “Perdóname Yaima”, “Lobita mía, ven pacá conmigo”, Maye, te extraño, “Lestat, ¿dónde estás?”) y los grandes también lloraron a sus mamaces y papaces.
Capitulo IV Un primer día en el diario.
Amaneció para todos menos para un trío de choferes Yutong, atascados en un huequito cubano frente a nuestros cuartos. Vinieron aviones, barcos, grúas, camiones, vino también Voltus V, vino Godzilla y nadie sacaba el bus.
La tropa guapa comentariaba al respecto: “Esos choferes son unos berracos, si fuera el Jabao de Holguín ya esa guagua hubiera salido hace rato”.
- ¿Quién va conmigo palabana?
- ¿Paqué bana? Si yatamo en labana.
- Pal pueblo nawe, paver lojotele y el malecón.
- Taj loco, tan lejo kekeda eso.
- Cojemo un camello compay.
- ¿Camello? ¿En labana? No joda compa, eso e deafrika.
- Muchacho que sí, así se le dice a las Rastrabus aquí en la capital.
La nueva vida comenzaba como un reto del futuro, era más que un colectivo de guajiros con mapas de la CUJAE impresos en los bolsillos, éramos los pocos, los de todos los fines de semana, los más curiosos y asombrados, los más agradecidos y cordiales, los últimos en dormir y los primeros en levantarse.
La diferencia era total, pasábamos del Período Especial de Holguín al incremento del PIB en el Complejo CUJAE.
Un primer almuerzo comparó la Estadística de Félix con un picadillo de pollo preparado con amor, el IO de Pedro con un potaje con tildes de condimentos y sabor, la AE de Yanelis con yogurt natural, la IA de Danilo con vasos y cucharas y el Prolog de Yoel con un grato sorbo de agua fría. Dejábamos de ser conformistas para convertirnos en protestantes contra lo corto y mal hecho, en exigentes por caprichos, en malcriados y sobretodo, en el mejor equipo del mundo.
Capitulo V Palabana
Acto Primero:
-Compañero, ¿Qué guagua hay que coger para ir al pueblo?
-¿Ustedes son de Oriente? Alejandro, ven acá, échate el play este. Los consortes estos quieren ir al pueblo y no saben que guagua coger.
- Ah, pero eso es facilísimo, miren, ustedes llegan allí a la parada y preguntan el último para la Lisa, toman la primera guagua que vaya para ese destino y verán que ahí mismo está el pueblo, el malecón y todo eso.
Allá fueron los 5 manicatos con sus jeans cañeros, pullóveres de caballito y zapaticos industriales Wisconsin a pedir el último en una cola de viejas (con cara de rumbear a hogares de ancianos). Al rato se alejaban de todo, rumbo a circunvalaciones y palmeras, cerca de donde se esconde el sol y caminan menos autos modernos, al borde del sueño y la melancolía de una que otra casa.
- Bueno caballeros, hasta aquí llega esta ruta de guagua. Tienen que bajarse los que quedan, porque ya es hora del parqueo de mi guagua.
- Ay caballo, creo que nos han engañao, nos han mandao pal carajo. Esto no es el pueblo ni un cojón, estamos en un monte.
- Dime tú, y yo que no cogí ni un baro.
Acto Segundo:
- Pala mierda, que grande ejesedificio.
- Miiiiiiiiiiiiiiiiiira, un barco.
- Vieron, esejeltipo que trabaja en la novela.
- Ciudadano, buenatarde, deme su carneidá.
- ¿Qué?
- Su carneidá, su identificación. Ustedes saben que aquí no se puede estar, esto es una zona oficial.
- Compay, si nojotro venimo de visita aquí.
- Y a mí que, me da lomito meterlo pleso que pegarle una multa.
Las mil y una anécdotas de orientales en patio ajeno. Desde guitarritas con coritos de crítica, hasta un fichaje de arriba abajo con tono despectivo. Nos conocían bien, sabían bien que viendo una gorra militar, un bolso floreado, una blusita de tirantes fosforescentes y unos abrigos de pre-vocacional estaban en presencia de un equipo de palestinos y del mejor circuito para el bonche que hacía falta en el día. Mas, jamás hubo lágrimas ni complejos.
Capitulo VI Universidad de las Cantidades Informáticas
Comprobado está, que los viajes hacia el porvenir y el desarrollo humano, o cuestan demasiado caros o se demoran en llegar. Asimismo ocurrió ese martes en la mañana cuando le dimos brillos a los bordillos del parqueo CUJAE en espera del transporte para la Ciudad Futura. Fuera de las mejores impresiones y el buen almuerzo, una lluvia de asignaturas fuertes nos llenaba la boleta para la nueva travesía; asignaturas tan convenientes como Ingeniería de Software y tan pesadas como Investigación de Operaciones, Matemática y todas las Programaciones. Con todo y eso, fuimos felices, y el ambiente de comodidad y mejoría nos levantaba el ánimo a tal punto que contábamos por teléfonos nuestras ambiciones de haber llegado sin intenciones prontas de regresar.
- Aquí me caso yo y me quedo a vivir para siempre.
- Y pensar que pasamos 4 años viendo pasar el futuro por delante de nuestros ojos. ¡A aprender ahora coño!
- Dicen que aquí nos van a dar casa y todo.
- Aquí si no hay tacañerías con la jama y hay compiuters para todos
Caminando nos encontramos personajes de todas las latitudes y principios. Lo mismo ladrones del barrio que deportados de otras universidades, profesores de nuestra era de piedra, tías de limpieza, dirigentes de nuestras tierras, familiares y demás buscavidas del mismo tiempo e idea que nosotros.
La UCI era un sueño, y nosotros traíamos cama y colchón en nuestras mentes para disfrutarlo de lo lindo.
Capitulo VII … Belén, belén, yo me quedo aquí en labana…
Diez y treinta de la noche de un día cualquiera. La estancia en La Habana podría resumirse en elementos principales que nos sitúan y nos identifican por hechos y verdades. La reflexión “quién lo diría” quedaba corta entre tanta vagancia y comején de cerebros:
El primer lugar se lo lleva un artefacto, pero no por ser objeto debe perderse a esta hora de cuentos y mensajes; patrocinado por todos los cuartos de la beca cujaeña: el Calentador Multiusuarios de Renier. Único de su tipo en todo el ámbito universitario, de dos microprocesadores AOpen de 2.4 MHZ de velocidad y capacidad de 1GB de agua; trabaja sólo, y por cuestiones de seguridad, cuando hay intrusos en el sistema (calentadores troyanos made in china), desconecta automáticamente los fusibles de la entidad.
El segundo elemento está repartido en cuestiones de moral y diferencia de clases: el apagón producido por varios calentadores, arma una valla de peleas entre Arquitectos Manicuras e Informáticas Secretarias, nunca gana nadie, pues el árbitro cansancio, ronquera o aburrimiento de piropos detiene el combate antes de tiempo.
Aplausos para la tecnología: Una PC para cada cuarto, un teléfono y un TV a colores, este último constituyendo el plato fuerte de las noches de clásico mundial y novelas de sodomía y pajarería. Darían buenas fotos las salas llenas de hombres, antes de lo más machistas y ahora más que noveleros. (Cosa de cambiar un pollo frito de la UCI por un capítulo con su Yassel).
Otra beneficencia lograda es la consolidación de las relaciones matrimoniales: Annia quiere más a su tío (…si alguien necesita baratijas, prendas de moda, cintos a colores, gorras de marca, llamar al 5376 y preguntar por el Tío. Créame amigo, resolverá su problema). Arliz adora a una Naila mejorada y feliz, los tiempos han cambiado para ella en todos los sentidos, a tal punto se estrenar su nuevo CD “Naila Diferente”. César encontró a un hermano mayor (chofer de guagua al que todos queremos mucho). Yoandro quiere más a…, no, mejor cambiemos de tema, porque esto no cabe en lo más serio. Alaín se compró zapatos nuevos y está trabajando fuerte en su tesis.
Todos los demás amarran de sus hombros un bloque llamado Trabajo de Diploma, que nada intimida y se dibuja como un seminario más de cualquier asignatura política.
La relajación y el sentido más común: ser siempre finalistas, ha formado grandes ligas de Medalla y Quake, con fotos guardadas de récord de campeonatos y revanchas, cosa, que a partir de las cinco nada más se escucha: - ¿Quién crea?- ¿Quiénes se pegan?
Los fines de semana se dedican a las Grandes Series. Un puñado sufriendo con el “Fish” de Prison Break, otros simulando un descubrimiento con agentes secretos en 24 Horas.
Y hay más, las restantes operaciones están archivadas en cada diario personal, dentro de las 28 historias más hermosas de todo un proceso de cambio y trasformación espiritual. Ajenos a la marcha del entorno familiar y las costumbres holguineras, extrañando los viajes sudorosos y los refrescos gaseados, deseando nuevamente un vasito de trigolín o un oloroso enchilado de calamar, añoramos los dancings en el Bronx y la espectacular sequía que nos hacía héroes del medio ambiente cubano.
Para las sugerencias y comentarios, sólo quedaría averiguar sobre el autor del cuento y sus ocurrencias como recopilador de todas estas fábulas. Para lograrlo, con un estribillo pegaíto basta:
-…Quien fue, sino fue Yoenis, entonces dime quien.
YOENIS PANTOJA ZALDIVAR
“Poeta, cualquiera”
jueves 12 de julio de 2007
El hombre
El hombre se ha perdido en el mejor camino que le han puesto enfrente.
Al hombre lo traicionó un cocuyo y le temblaron las piernas. Yace sobre el borde de una línea escrita a lápiz, burlóse de los románticos y de los pañuelos y cayó rendido en la fila de los cobardes.
El hombre no tiene rostro y sus ideas se hacen partículas de oscurantismo que se esparcen entre su clavícula dañada. El hombre no miente y se cree el suelo. El hombre se esquina de miradas con el filo de la diferencia, no duerme y se da un abrazo por la espalda, no protesta y falla a su convicción de potro adulto.
El hombre no se pudo escapar de las malas colisiones, se encoleriza como ave miope y camina cabizbajo.
El hombre soy yo.
El hombre se va a morir, la vida toda.
Yoenis Pantoja
martes 8 de mayo de 2007
Poetas vs. musas epistolares

Véanse las damas como cíclopes de la madurez, sin demostrar el cariño hacia las cartas perfumadas y los bombones antiguos. Ellas ya no tejen. Prefieren el ron y las motos, los collares y canciones en inglés. O intentan salir a volar con alas de cera hasta el universo de las edades mayores, con ropajes color naranja y pelo revuelto. Las damas no dejan olores en las sillas y nunca tienen el mismo frío que los demás, cambiarían sin pensar un jazmín por un vaso de Gatorade, sin arrepentirse ni mirar para hacia la espalda del cónyuge.
Luego, los tontos se quedan con los boletos y los pañuelos limpios; van hacia el bar más cercano y las desnudan con el recuerdo hasta que se empapan los calzones y los ojos. De la combinación de poetas y musas epistolares resulta la trova, los cuentos cortos y la poesía postmodernista, porque en los textos ya no caben ni el amor con sentimiento, ni los sueños, ni los mares azules.
Cada evocación a los impulsos es una farándula que se critica y adormece, cada duelo es una esquiva y cada deseo una lejanía. Pero en el fondo, con canciones tristes y discursos que dicen una verdad con rima, las musas se erizan y abren los ojos en busca de lo delicado, dan los primeros pasos, escriben sus poesías, se hacen las tontas y van al cine en busca de naranjas. A cada una le queda siempre una vena intacta de pasión y sensibilidad, un puñado de lágrimas y una corazonada de deseos.
Sin embargo, los poetas siguen en el mismo banco oscuro, disimulados por el sonido de sirenas, que de vez en vez se confunden con canto y viento, en espera de la última carta perfumada de la jornada, componiendo para sus motivos y debiéndole a la vida el tiempo perdido con las epistolares. Ellos no se salen del camino, porque aunque es el más largo, siempre es un buen camino…
“Fast Dream: Plasticadora de sueños.”
Detrás del sosiego, encumbrado con vistas secundarias, hormigas amarillas y asfixia conyugal, me atreví a contestar: “Joder, nena, que clase de prosa voy a hacer contigo”. Como una frase banal, abierta y con las riendas del diálogo como defensa.
Era amigable, sin sinónimos como una palabra primitiva; teníamos la confianza compartida. Ella de sexo puro, yo robusto; claro, yo el del sueño, ella la musa encandilada en mis entrañas. Aquella era la hora en que la plenitud de su arte escurridizo me brindaba la plasticidad del cuerpo, plásticas nalgas cual prosa soluble en metáforas. Heme detrás de una sombra frágil esperando mi turno para combatir su éxtasis, sabiendo en mi sueño de mosquitos, que la estética sería la mejor oferta en el cadalso de su feminismo.
Si no fuera la del clítoris engomado, yo no tuviera la cortesía de invadir su hábitat lleno de dunas por restaurar; lógico milagro de un duendecillo sin nombre que dibujó sediento el sol de su espalda. Y allí mordí y bebí, y allí rió de gozo adaptada a mi formato.
Observados por cuerpos de estrados pulidos en sudor, los nuestros brillando como polímeros naturales, el mío esparcido, el suyo virgen de orgasmos, con una pubertad adolescente resumida en vellos amarillos donde comienza su cintura, deseando mis fluidos en su sangre antes de que la luz de la realidad repulsara mis instintos y humedeciera mis fundas.
Créeme Wendy, que tus raíces sabor y la perfección de tus glándulas me hacían el camino un tanto estrecho y oscuro, mis vicios solo olorizados de hembra y los trágicos deseos preñados con la idea maliciosa de lamer tus membranas hasta lograrte un desmayo de felicidad.
Reposaría entonces en una prosa sin fundir, imaginando a mis versos largos desbordando tus huecos de placer, tachando obras de arte por solo escribirte de nuevo, con mi eco de soñador cabalgando sobre la dignidad de musa que te desnuda esa piel sintética y con olor a vacío. Si me imaginaras como larva en tu tórax, sentirías como tu sonrisa se desploma en un explosivo orgasmo, de novísima consistencia y aire familiar. La pregunta es por qué plástica, la respuesta es la imaginación durable combinada con los indicios de una aberración poética que contará a los amigos arrinconados, que la vergüenza de sonreírte se evita con la confesión sincera de nuestros pasos en la vigilia.
Paciencia, ser víctima de un “fast dream” no se identifica como una cría gobernante del humo y la absorción letal, no hubo victoria, y espiritualmente el sabor de tu carne vaginal no será compartido hasta que no lo recuerden mis fieles salivares. En mi almohada vasta, aún se ciernen cosquillas del tramo vulva-orificio anal y debajo un cuenta millas con un tono grabado: ¡Quiero a esa bestia viva rodando por la cúspide de mi ombligo! Oh, Wendy, decirte quiero que tus huellas de manera lustrada (tacones ambiguos floreados con paciencia) no intimidan mi necia faz, o mejor, mis valientes 1.87 m destinados a no caber en la cama donde reposabas desnuda, lo épico de mis costumbres sometidas provocó estimulaciones tales, que la anormalidad de tu ternura hizo de mi entereza un enjambre erecto de virilidad (lleva segundas partes).
Luego, señora de mi inspiración, túnel de la desesperación bautizada con la añoranza de todos, reserva de espermas e imaginación: me va quedar una fuga ambulatoria de tórridos conteos hacia una suerte mejor, en el Olimpo de tu monte perdido, en tus “labios” sordos, cuádruples, verticales; enredado en la furia de tus lívidos calientes y agrios; en la excitación de tu sonrisa cómplice y tu nariz que draga el corto tiempo en que te ostento.
¿Cómo saciar mis pupilas entre la latitud que define imaginarte y conocerte ajena a mi amistad y a mis corazonadas?
Frente a tan crueles insatisfacciones morales, el dinamismo de convertirte en una muñeca plástica de genitales exquisitos, con un escenario natural, ambientado con el carbón de mi arte, se estanca al decirte:
- Wendy: te invito a soñarte, metálicamente mejor.
Mundo de candilejas
Cuando la oscuridad llega para quedarse, se hace un nudo en la garganta de mi candileja. Barato creer en árbol de ideas que se escribirían al compás de la Verdana 10 Navy y mirarían fijo hacia las acciones que vendrían luego. La oscuridad es un buki impertinente que no cabe en mi cama, pretende sacarme del cimborrio donde descanso, pretende nada más.
Érase un hombre descamisado de espaldas al muro de su celda, de boina negra y manos grandes.
Érase un pétalo, o mejor, érase un cirio...
- ¿Es verdad lo de un mundo sin pestañas?
- Toca tus orejas y respira.
Pocas pieles quedarán sin aliño, el cirio se mueve y no se ríe, se seca a la par de una tarde de baldeo y sombras; a su lado el factótum que pretende llenar de piedrecitas su bolsillo, contándole del verde y las arañas, perdiendo la oportunidad del mejor abrazo, procurándolo para el pecado original u original pecado.
Pasó la hora de burlar los cristales con un guiño y tomar de la mano la adultez, llegó la de los ajustes corporales y barbas cortas, de pensar en inglés con un orgasmo interminable de imaginación, alineando los contrastes del tiempo, adelgazando los hechos justificables. Solo es tiempo de dedicar una canción de amor y estar siempre desde este lado del sueño, siendo feliz cuando el otro lo sea y pensando lo mismo del señor dinero.
Cuando la oscuridad osa en quedarse llegan los imbéciles a traducir, la calma se hace palomas y los textos, ay, los textos...carboncillos en bulto que no dicen nada.
- ¿Y qué es una candileja?
- Candileja, mi amor, es sinónimo de tú y yo.
Yoenis.
Desarrollado en un momento de stress
Tutorial de la locura...
Epígrafe 1. Premisa al descalabro
Ser o no ser, ahí está el problema de muchos locos de esta triste y fría generación.
Somos los cazadores del inframundo, todos calvos, viejos, cultos. Todos preñados del coraje en contra de la dicectomía y la escasa verbosidad. Atentos a la primera musa que aparezca, libre para gritar: ¡Me tienes loco!
Luego de la poción, espera una masa color femenino, de tamaño, ojos, pelo y nalgas responsables [1]. Alguien de tan solo un nick para reuniones emocionales, no tan alegre en sus costumbres de mensajería.
Epígrafe 2. El concepto
No llegaríamos a tiempo para la resurrección o mejor dicho para la redefinición de la locura provocada por una imagen volátil de un ser con apellido tú. Quedaría sin sustantivos, solo el listado fébreo de: lindura, hermosura, sabrosura, ricura, todo rimado consonantemente con mi locura. [2]
Demencia: Considérese un mar de chifladura en los términos del mundo real. Pero créase, que frente a una “pretty woman” de las talladas por Kendall en su juventud de alfarero, como aquella madame Rodiles, limpia de joyas y pinturas caras, dueña eterna de la esbeltez y el monosincarmo, no es demencia, es lo mayúsculo del grito de: ¡LOCOOOO!. [3]
Epígrafe 3. El acompañamiento y más allá
“Usted es la culpable de estas palabras”, dijo Literbg en su confesión de arcángel ante la hoguera. Se retoman los sustantivos y se renuevan las esperanzas, de que algún día se pudiera legalmente morir por otra culpable. Nadie mejor que tú.
Vale recalcar, que ella no ha llegado sola a la lista de mis perfumes. La he preferido ante los mil pétalos sin costumbre al encanto. He añorado el favor de su compañía en mis letras (conformándome la primera semana), con sabor a estrellas, con temor a la idiosincrasia y a la oficialidad.
Aguardo por la dicha de un tropiezo, una casualidad, una correspondencia al frente a frente. Aguardo por más y me muero por un estrechón de manos y una frase: ¿Qué tal estás? [4]
Referencias:
[1] Consúltese las salas de Chat, con sus reverendas invitaciones, declaraciones y enamoramientos.
[2] Véanse las primeras páginas de “Mi precario corazón”, entiéndase al español y visto desde una temporada entre el magisterio y el estudiantado.
[3] Piénsese en los cantos de hoy. Los que se adornan musical y frugalmente. Hágase la reverencia a costa de los ángeles, que no existen para muchos. Pero para los poetas, sí.
[4] Dicho con todo el corazón. ¿Corazón?, no. Dicho con toda sinceridad.
Yoenis Pantoja
11:05 -11:23 AM
26 de febrero de 2007
Réquiem: más allá del convido
Soy el incógnito que en pos de réquiem, que brinda sus cóncavas letras rimadas con el recuerdo de un intercambio de miradas bajo la sombra y las comidas.
Y tú, espíritu de dos ceros, ¿te gusta tanto volar y desaparecer del mundo de los vivos, para renacer un día con ideas de misa e intenciones que no se mostraron?
Buena hora en que se elogió el cabello desde la vía angular de lo nuevo y cómodo, grato para sonreír y dejar claro un rostro filántropo de las artes y el buen gusto. Quedó tatuada la invitación y arribó la suerte de una corta búsqueda en el directorio de los sueños, hasta encontrar un recuadro inmóvil semejante a la dicha que camina y una expresión de convido electrónico.
El réquiem promete más. Sólo debe abrirse la puerta para que entre la verbosidad y los sentidos.
sábado 24 de marzo de 2007
Currículum Vitae...
En el curso 2004-2005, se creó el proyecto “Pongo mi fe en tus manos”, dedicado a la lucha contra el consumo de drogas y el VIH, del cual fui promotor. A principios del 2005, presenté una ponencia en el Encuentro Internacional de Lucha contra el VIH y una de mis obras fue montada para la actividad de apertura del evento celebrado en Villa Clara (Poema “Charla de un portador”). Gracias al “Tinta Joven” y al Proyecto fui llevando mis obras a Sedes, Tertulias, Talleres y Trabajo Social Comunitario de la provincia de Holguín y fui propuesto para ingresar a la Asociación Hermanos Saíz (cosa que no logré por falta de una carta de aval).
Asimismo fui ganando premios en Seminarios Martianos y en los Eventos Literarios por el Día Internacional del Idioma, por lo que se me otorgó un premio honorífico en el año 2003.
En mi municipio Bayamo, ingresé en el año 2004 en el Taller Literario “José Martí” y en el Club de Jóvenes Escritores de La Casa del Joven Creador, dándome la oportunidad de participar en todas las convocatorias a concursos y eventos (al final anexo) e igualmente propuesto para ingresar en la AHS de Granma
Desde el curso 2005-2006, curso mis estudios en La Habana, rápidamente me vinculé a los eventos literarios, obteniendo premios en poesía y narrativa.
RELACIÓN DE PREMIOS:
Nivel de Base (Universidad de Holguín)
- 1ra Mención en el Concurso “Amor a la Matemática” UHO (2001)
- 3 Premios en el Concurso “Amor cuerdo no es amor” de la UHO.
- Poesía “Empty Pitcher”: 3er Lugar en el Concurso de Poesía al Idioma de la FACHUM (2002).
- Poesía “El viejo sillón”: 1er Premio en el Concurso “Mágico sonido de la poesía”, UHO (2003).
- Poesía “Falaz”, 2do Lugar en el Festival de Aficionados, FACEII (2003).
- Poesía “Confío más en mi perro”, 1er Lugar en el Festival de Aficionados, FACINF (2002).
- Poesía “Lo esencial es invisible…” 1er Lugar en el Concurso Homenaje a Carilda Oliver, UHO (2002).
- Poesía “Oda a los sentimientos” 1er Lugar en el Festival de Aficionados, FACINF (2003).
- Poesía “Mendigo” 1er Lugar en el Festival de Aficionados, FACINF (2004).
- Poesía “Mendigo” 1er Lugar en el Género de Poesía Festival de Aficionados, UHO (2003).
- Cuento “Ateo” 1er Lugar en el Género de Narrativa Festival de Aficionados, UHO (2004).
- Poesía “Yo soy un hombre sincero” Premio Relevante de la Comisión de Arte y Literatura del Seminario de Estudios Martianos, FACINF (2004).
- Poesía “Yo soy un hombre sincero” Mención en el Concurso “Martí y el amor”, UHO (2004).
- Relato “Vestigio” Premio Relevante de la Comisión de Arte y Literatura del Seminario de Estudios Martianos, UHO (2004).
- Poesía “El héroe del Silencio”, Primer Lugar en el Concurso Literario “Oscar Lucero”, UHO (2004).
Nivel Provincial:
- Poesía “Mendigo”, Premio Destacado en el Festival Provincial de Artistas Aficionados, Holguín (2004). (Género Poesía)
- Cuento “Ateo”, Premio Destacado en el Festival Provincial de Artistas Aficionados, Holguín (2004).
- Cuento Infantil “La casita de las musas”, Mención en el Concurso “Mi Biblioteca”, Extensión Comunitaria Biblioteca Provincial 1868, Bayamo (2003).
- Poesía “Dependencia”, Mención en el Encuentro Debate, AHS Bayamo (2005).
Nivel Nacional:
- Poesía “Mendigo”, Medalla de Bronce en el Festival Nacional de Artistas Aficionados, Villa Clara (2005). (Género Poesía)
- 2 Participaciones en el Concurso de Narrativa “Pinos Nuevos”, Pinar del Río.
- 4 Participaciones en Concursos Nacionales “20 de Octubre”, Bayamo (2001-2004).
Nivel Internacional:
- Cuento “Cafetería Universidad Nueva”, Premio a la Mejor Crítica (Género Prosa Literaria) en el Concurso de Narrativa “Prosa al viento”, Compañía Literaria Astro Reflejo, Miami, EE.UU. (2003).
- Poesía “Muñeca de papel” Finalista del Gran Concurso de Poesía en Español “Calma Infinita”, España (2002).
- Poesía “Homenaje a las huellas…” Finalista del Gran Concurso de Poesía en Español “Estrella Fugaz”, España (2003).
- Colección “Serenatas sobre Rowliq” Finalista del XII Certamen Internacional de Poesía y Narrativa Breve. (Publicación de dos páginas en la Antología “Poesía y Narrativa Actual 2006”).
Otros resultados:
- Premio Honorífico de Literatura (Cátedra Benito Juárez), UHO (2003).
- Poesía “Dependencia”, 1era Mención del Concurso 19 de Enero, UCI (2006).
- Relato “Vestigio”, Premio Relevante en la Comisión de Arte y Literatura del Seminario Juvenil de Estudios Martianos a nivel de facultad, UCI (2006).
- Relato “Vestigio”, Premio Destacado en la Comisión de Arte y Literatura del Seminario Juvenil de Estudios Martianos a nivel de Universidad, UCI (2006).
- 4 veces seleccionado el Estudiante Más Integral en la Esfera de la Cultura a nivel de Brigada.
- 1 vez seleccionado Estudiante Más Integral en la Esfera de la Cultura a nivel de Facultad.
- Seleccionado Mejor Graduado a nivel de Universidad en la esfera de la Cultura
